Bienvenido al Blog de "Historias Para Meditar"

Haz un alto en tu camino y viaja con nosotros a otros lugares y otros tiempos: Un momento de reflexión en la jornada diaria...

Un Saludo de los Narradores de "Historias Para Meditar"

Meditar, consiste en reflexionar aplicando algo de imaginación a lo que se examina. Su finalidad es aprender algo que no siempre salta a la vista en un primer vistazo...

Esperamos conseguir con este sitio, proveerte de una fuente de "meditaciones" que te ayuden en tu vivir cotidiano y que el viaje haya sido sido ameno, divertido y sobre todo positivo para ti. ¡Vuelve pronto!


Tus amigos David Lopez-Cepero y Mari Nieves Cintado

26 de agosto de 2008

El Pescador y el Banquero


Un rico banquero estaba paseando por el muelle de un pueblito costero, cuando vio llegar la barca de un pescador solitario. Dentro del bote se podían ver algunos peces de buen tamaño.El inversionista elogió al pescador por la buena calidad de sus capturas, y comenzó una conversación con el hombre de mar, preguntándole:

- ¿Cuánto tiempo le ha tomado pescar esos peces?

- La verdad, no demasiado...

- ¿Y no ha pensado nunca en estar más tiempo pescando? De ese modo sacaría más cantidad de pescado.

- No, no lo he pensado porque con esto tengo suficiente para satisfacer mis necesidades y las de mi familia.

- Pero si apenas pesca un par de horas al día ¿Qué hace usted con el resto de su tiempo?

- Camino tranquilo, leo algo interesante, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi esposa, bajo todas las noches al pueblo donde suelo comer y tocar la guitarra con mis amigos... Tengo una vida que es estupenda y además, bien entretenida.

- Verá usted, buen hombre, yo soy un licenciado en ciencias económicas de la Universidad de Harvard y podría ayudarle un poco. Debería gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande para aumentar el número de sus capturas; con los ingresos de este aumento podría comprar varios barcos, con lo que eventualmente tendría una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podría hacer directamente a un procesador, e incluso, con algo de suerte abrir su propia compañía procesadora de ventas. Debería controlar la producción, el proceso y la distribución. Debería salir de este pueblo e irse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y a ser posible a Nueva York, donde manejaría su empresa en expansión...

- Perdone que le interrumpa, señor banquero, pero ¿Cuánto tiempo puede tardar todo eso en suceder?

- Entre quince y veinte años, calculo. Todo depende de muchos factores, de las variables del mercado, de su riesgo inversionista...

- Bueno ¿Y luego qué?

- Pues esa es la mejor parte, amigo: Cuando llegue la hora debería anunciar una "Oferta Inicial de Acciones". Al vender las acciones de su empresa al publico, usted se volvería rico, tendría millones...

- ¿Millones? ¿Y luego qué?

- ¡Qué pregunta! Con semejante fortuna, se podría retirar de la vida laboral y afincarse en un pueblecillo en la costa, donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus hijos (si le queda alguno con edad de jugar), descansar con su mujer, salir por las noches al pueblo para comer despreocupadamente ¡Incluso podría hacer algo que sé que le gusta mucho: Tocar la guitarra con sus amigos!

El pescador, entre confuso y sorprendido, le respondió:

- Bueno ¿Y no es eso mismo lo que tengo ya...? ¿Para qué tanta preocupación?


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La historia habla por sí sola. A veces nos afanamos por conseguir cosas, pensando que podemos alcanzar grandes metas, y no es un mal deseo, siempre y cuando aprendamos a poner límites que nos protejan. No es necesario afanarse por conseguir cosas que pueden estar al alcance de nuestra mano llevando una vida más sencilla, inteligente, y sobre todo, pasando tiempo con nuestros amigos, nuestra familia, nuestro Dios, nuestra intimidad...

Disfrutar de cada momento, sacar tiempo para estar con las personas que amamos y las que nos aprecian, marcar metas que nos den lo que necesitamos y a la vez, con las que podamos aportar algo bueno a los que nos rodean: Esa es parte de una vida feliz, y aprender a valorar lo que tenemos cada día, también.

12 comentarios:

Descritor. dijo...

Exelente historia, mi hermano, comparto mucho la filosofía de este pescador. La mayoría de las veces las personas se pierden en complejos, en equivocaciones acerca de lo que es la felicidad y no se dan cuenta de la maravillosa vida que pueden tener enfrente. Es algo por lo que yo mismo he tenido que luchar por defender en mi propio hogar.
Estoy escribiendo una especie de parábola igual que la tuya solo que con tintes de novela, un poco más extensa, pero la voy publicando por entradas en un blog(laesenciadelamor-novela.blogspot.com). Si tienes un tiempo para leer te invito a darte una vueltita por allí, de pronto puedas dejarme algún comentario.
Un abrazo y que Dios te bendiga y seguiré leyendo tus relatos.
David Hanna.

El Peregrino dijo...

Hola David, es cierto que necesitamos apreciar lo que tenemos por delante... Gracias por comentar.

Cuando saque tiempo, me paso y leo tu blog, seguro que está interesante; ya te dejaré alguna "tarjeta de visita"

Gracia y Paz para ti.

Isa dijo...

¡Vaya que si son para meditar estas historias!. Me hace recordar el probervio que dice: "no te afanes con hacerte rico ¡desiste!. Si acaso necesitara esta historia para ilustrar mi post (que ya está programado pero que saldrá hasta que se "prenda" la inspiración, je,je. De volada te pido permiso ¿sale?
Saludos mi Peregrino y muchas gracias por seguir compartiendo.

El Peregrino dijo...

¡Hola Isa! No tienes que pedir permiso, usa lo que quieras de aquí, es un privilegio. Lo cierto es que de todo lo que puedes leer en este blog, hay algunas historias escritas por mí, y otras muchas que adapté para publicarlas, y de las que no conozco su autor (de saberlo, los citaría)

En todo caso, si algo bueno hay aquí será obra del que me inspiró, y Él no reclama derechos de autor (afortunadamente) de manera que usa todo lo que necesites.

Por cierto, con el ritmo de lectura que llevas, me acabas de recordar que hace demasiado tiempo que no publico nada por aquí, y es que este tiempo es a veces tan fugaz... Dios quiera que pueda seguir añadiendo historias pronto. Hasta entonces, un saludo.

Isa dijo...

Mi querido Peregrino, regreso de nuevo, por que esta historia es la que pensé para colocar en el post que acabo de sacar y en el cual me visitaste.¡Sigh! no cabe duda que esta neurona que me queda,de repente que se pone en huelga ¡sigh! pero ya buscaré la manera de reparar mi propio estropicio, je,je.(Además,como estaba estrenando lap-top, pues estaba medio alocadita, ja,ja,ja, ya sabes, los gajes de ser pobre, je,je.) Me fascina esta historia, así que buscaré los tres pies al gato para ponerla, ja,ja,ja.
Saludos.

El Peregrino dijo...

Bueno Isa, yo también ando con una sola neurona operativa, y ya ves, no consigo convencerla de que me ayude a publicar algo nuevo en este cuenta-cuentos...

Vuelve cuantas veces quieras, toma lo que necesites, y tranquila que, aunque no seamos ricos de los de conducir un BMW, tenemos una riqueza como la del pescador, y podemos aprender a vivir la vida como un verdadero tesoro... ¡Y tú además tienes un lindo "manantial" en propiedad, que he visto la foto! ¡Así que no te quejes! Jaaaa, ja, ja...

Un fuerte abrazo

Yuan dijo...

Hola Peregrino:
Ya lo decía el Maestro: "Miren las aves del cielo... miren los lirios del campo..." Gracias por recordarnos la sencillez de la vida. También gracias por visitarme en el blog. Seguimos "viéndonos".

El Peregrino dijo...

Si Yuan:

"Vivir la vida con sencillez y contentamiento...
Pero con la mente despierta y con entendimiento" :)

Ya he visto que tienes un nuevo blog de historias... ¡Adelante cuenta-cuentos!

...Gracias por tu visita.

Varo dijo...

Muy buena historia, el problema que como seres humanos tenemos es el no darnos tiempo para cosas realmente le dan significado a la vida. Pasar tiempo con tu familia a quien amas,meditar en tu vida, etc.

Siempre queremos vivir ocupados porque asi nos sentimos importantes.

Saludos

El Peregrino dijo...

Hola Varo, gracias por dejar tu comentario. Creo que has dado con un punto interesante, y es que a la gente le suele gustar sentirse útil, e incluso importante, y el activismo es algo inevitable para el que pretende "sentirse bien" consigo mismo... A veces nos refugiamos en nuestras propias obras, y nos olvidamos de hacer las de Dios, y eso nos resta paz y nos suma preocupaciones...

Saludos!!!

Anónimo dijo...

Ps la veradas esta historia es para meditar aveces pensamos que no tenemos nada y en realdad tenemos mucho..pero somos tan interesados que solo queremoes tener diner,dinero y dinero pero no es el caso de el pescador el vive feliz con lo que tiene aunque sea poco pero igual le queda tiempo para su familia y para divertirse el mismo.......Reflexiionemos!!

El Peregrino dijo...

Así es "Anónimo", a eso se le llama contentamiento, como dice el dicho, no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.

Perdona mi demora en responder, pero estuve fuera de red este tiempo.
Gracias por tu visita, amig@

Gracias por tu visita. Toma libremente lo que quieras de este blog.

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